Pueblo situado en el alcor (colina), que domina la parte oriental de la Campiña. Sus tierras, como las de toda la comarca están dedicadas a la agricultura de cereal y olivos.

El Viso del Alcor de tierra fértil, con las abundantes aguas que discurren por esta zona hacia la Vega y el terreno sedimentario, fueron una de las causas fundamentales del poblamiento de este territorio desde el Paleolítico (30000 – 10000 a.C.) hasta nuestros días por las distintas civilizaciones.

 Así, va a ser el Neolítico el periodo en el que se instalan los primeros poblados en la zona, entre el 4000 y el 2000 a.C; prueba de ello son los yacimientos de La Alunada, el Cortijo del Moscoso, y el Alcaudete.

La ciudad estuvo habitada por los celtas, denominándose Bassilippo que significa “aldea del bosque de la luna”.
Durante el periodo romano fue llamada Visus, por ser un lugar excelente para vigilar los alrededores. En esta época adquiere una importancia significativa como lo muestran las numerosas villas patricias encontradas.

En la época de Al-Andalus aumenta su importancia. Alcor proviene de ese tiempo. 
La conquista cristiana fue llevada a cabo por Fernando III. En el año 1371 fue adquirido por doña Elvira, viuda de don Gonzalo Mejí­a, servidor de Enrique II. Más tarde se independiza de Carmona formando ayuntamiento  propio.

 
En 1496 pasa a poder del primer conde de Castellar, en calidad de señorí­o, permaneciendo ligada a dicho condado hasta la Constitución de 1812, por la que se suprimen los señorí­os jurisdiccionales. 
Participó en la batalla de Lepanto por lo que el Papa Pí­o V concedió un jubileo perpetuo a la Iglesia Parroquial. 


En el reinado de Carlos III se edifica el Pósito o almacén de grano, donde hoy está el Ayuntamiento.

Cuenta con monumentos como la Iglesia de Santa Marí­a del Alcor, el Palacio de los Condes de Castellar y la Iglesia de la Merced.

El Viso es famoso gastronómicamente por su menudo y los dulces llamados pechugones que se elaboran en el pueblo desde 1875.